El presidente Mauricio Macri en momentos de cierto pequeño progreso económico, donde la pobreza bajó unos céntimos beneficiando a personas que dejaron ese incómodo lugar, dijo: «Mi Gobierno será juzgado por cuanto ha reducido la pobreza». Por entonces, el Presidente creía que contaba con el mejor equipo de gobierno de todos los tiempos. Sucede que Argentina y sus habitantes siguen sin darse cuenta. Justamente sigue el Presidente y su equipo sin comprender lo que le pasa a muchísima gente. La exhibición obscena del robo más grande de la historia argentina utilizando la estructura del poder para saquear no impacta en la vida cotidiana de quienes tienen todos los días un bolsillo más chico o sencillamente se han quedado sin bolsillo. El Presidente debiera entender que su Gobierno no puede quedar solo mirando a la Justiciasalvo que en algún momento la Justicia llame a parte de su equipo que vivió en la Argentina de la corrupción. Por ahora pareciese que el presidente Mauricio Macri ha decidido y espera que así sea, que con su primo Calcaterra terminen para su entorno las visitas a Comodoro Py.

El Gobierno a la hora de juntar plata no duda en dejar atrás la meta de convertir a este país en el supermercado del mundo para volver cien años atrás y ser ya no el granero del mundo, solo un kiosquito que rifa su valor agregado. Recordar que un kilo de acero puesto en la fabricación de un auto vale cien dólares. El kilo de un satélite vale cien mil dólares.

Políticamente es un desacierto, en medio de conversaciones por el presupuesto 2019, eliminar reintegros a la exportación, suspenden la rebaja de las retenciones a los derivados de la soja y eliminar el Fondo Federal Solidario. Luego señalaremos el impacto en las provincias. Pero estas medidas se determinan mientras no se produce un mínimo gesto político como hubiese sido recortar un gabinete superavitario integrado por muchos personajes aún a tres años desconocidos.

La semana pasada concluyó con dos frases desafortunadas del Presidente que lo alejan de la posibilidad de recuperar la credibilidad perdida. La primera: «No pasa nada», refiriéndose a la denominada «tormenta», de cuyo daño social no parece ser consciente. La segunda sobre cómo evaluaba políticamente la conveniencia o no para su futuro 2019 de Cristina de Kirchner presa: «Algunos me dicen que no me convendría». Tal vez por la decadencia que atraviesa nuestro país no llama la atención que el entorno del Presidente evalúe la necesidad de lo peor para ser o aparecer como mejor. Suena en las antípodas de lo que pretendió ser lo nuevo.

No debiese sorprender que la corrupción no aparezca en la primera consideración de preocupaciones argentinas. Cuando al estómago solo llega agua sucia con algunos fideos nadando, que la corrupción sea entendida, abrazada y ponderada en la magnitud que tiene es como hablarle de lo lindo que es la vida a un condenado a muerte.

La realidad también es el día a día del 30% en ascenso de pobres que viven con un respirador llamado plan o changa que hoy les resulta esquivo. Tampoco tienen mucho tiempo para ocuparse de Comodoro Py los que pagan quincenas y no la juntan; o integran parte de los $4600 millones de cheques rechazados. Entre paréntesis se observa un incremento del 50% más de valores rechazados que el año pasado.

Dos temas de la realidad de muchos. Por un lado, para los menores de 20 años la pobreza alcanza al 38%, mientras que en las personas de entre 20 y 60 alcanza al 23% y entre los mayores de 60 se ubica en el 7%, según el Instituto para el Desarrollo Social Argentina (Idesa). Es decir, afecta cinco veces más a los jóvenes que a los adultos mayores.

El segundo es que, con las medidas económicas concretadas esta semana pasada, la frazada corta ahora destapa a las provincias. Mientras nación resuelve con ellas el 18% del ajuste comprometido con el FMI de este 2018 y el 24% del ajuste comprometido para el 2019, las provincias aumentan su ajuste en casi un 12% más. En el medio los ciudadanos atrapados por un pasado que no les pertenece, un presente absolutamente hostil y un futuro privatizado en manos de unos pocos.

Dejé para el final una definición del Presidente sobre la corrupción: «¡Una cosa es robar todo el tiempo y otra en épocas de campaña!».

Política en Santa Fe

Este martes directivos de Ciara serán recibidos por el presidente Macri y le demostrarán cómo las medidas ya explicadas impactarán negativamente en la próxima cosecha, donde es probable no se logre el récord esperado. Los precios a futuro, a mayo de 2019, hablan de una caída de 10 dólares. El gran polo agroindustrial exportador del Gran Rosario no alcanzaría a competir con los aranceles proyeccionistas de Unión Europea, China, India, países compradores de Argentina. Los productores que deciden la siembra de soja tenderán a reducir el área sembrada al sentirse perjudicados por el menor precio. Se teme que la cosecha pronosticada sobre 135 millones de toneladas no sea tal.

En el sector concentrado especialmente en el sur santafesino de la industria de la maquinaria agrícola, señala el Cedin que el 42% prevé para los próximos tres meses una caída de la actividad y la posibilidad de suspensión de trabajadores.

Sancor

El Estado y el sindicato Atilra están trabajando en el diseño de una herramienta que sirva de acompañamiento, de apuntalamiento y también de control respecto de los pasos futuros que dará la cooperativa. Entiendo que se trata de evitar que Sancor pierda el estatus de cooperativa, aunque para sanearse deba vender algunos activos. Con respecto al impacto en las góndolas, Sancor ha modificado el menú de ofertas, ha dejado de fabricar algunos productos concentrándose en aquellos que tienen mayor valor agregado.

Fuente: https://www.infobae.com