junio 3, 2020

Argentina Al Dia

Noticias e Información de Argentina

Los dos fantasmas que más preocupan al universo de María Eugenia Vidal

En el mundo de María Eugenia Vidal preocupan dos fantasmas de cara a las definitorias elecciones del año que viene: la economía y la polarización extrema.

Las dos variables están atadas entre sí. La gobernadora no puede evitar ninguna de esos dos caminos. No maneja las variables macroeconómicas, no tiene acceso a la información más fina del Banco Central y, mucho menos, podrá decidir sobre la voluntad de Cristina Kirchner de ser candidata.

“Si el año pasado hubo polarización, no sabés la que se viene”, razonan en el entorno de la mandataria provincial. La opción entre pasado y futuro a la que el oficialismo apostó en 2017 se repetirá, aunque con más fuerza en 2019.

El jefe de Gabinete bonaerense y jefe de la campaña bonaerense Federico Salvai cree que el carácter obligatorio de la elección obligará a una polarización radical, a la que lo obligará el electorado. Ese marco -creen- ayudará a que las opciones se desinflen y tengan que optar por el Presidente o por su antecesora.

La idea de desdoblar las elecciones provinciales de las municipales que empujaba Sergio Massa y un sector importante del oficialismo bonaerense, con Jorge Macri a la cabeza, quedó totalmente descartada. Una comisión de la Legislatura provincial lo estudiará, pero sus definiciones no serán vinculantes. Los asesores legales de Vidal están convencidos: “es directamente incosntitucional”.

Sergio Massa y María Eugenia Vidal, durante un encuentro en 2016.  En la Provincia miden al tigrense en una lista con Florencio Randazzo.

Sergio Massa y María Eugenia Vidal, durante un encuentro en 2016. En la Provincia miden al tigrense en una lista con Florencio Randazzo.

Hoy por hoy también correría la misma suerte la idea de adelantar los comicios provinciales de los comicios nacionales. “Hay un 80% de posibilidades de que vayamos juntos y un 20% de que vayamos por separado”, explican en La Plata.

Por ahora, Jaime Durán Barba y Marcos Peña convencieron a Mauricio Macri y al resto de la mesa chica del Presidente de la conveniencia de mantener unificados los comicios para potenciar la candidatura presidencial. En la Provincia afirman que acatarán la decisión del Jefe de Estado, aunque pongan en riesgo la reelección de Vidal. La decisión final no llegará más allá de marzo. “Preferiríamos una campaña menos polarizada y con la oposición lo más fragmentada posible, pero no elegimos nosotros”, destacan los operadores de la gobernadora.

En la Provincia trabajan con un escenario con Axel Kicillof como candidato a gobernador de la lista kirchnerista. Tampoco descartan a la intendenta de La Matanza Verónica Magario. Por otro lado, con Sergio Massa al tope de la lista proyectan a Florencio Randazzo, el hombre que no quiso jugar en 2015 y que en 2017 le prestó al oficialismo el invalorable favor de competir y arrancarle puntos decisivos a Cristina. “Siempre proyectamos a los que mejor miden”, se justifican.

Cerca de Vidal creen que la polarización también estará potenciada por la economía. “La economía va a ser definitoria. La gente va a votar con el bolsillo”, advierten. El pronóstico parece contrario a la perspectiva y el deseo de Peña y Durán Barba, quienes creen que la economía no será tema de campaña. En la Provincia minimizan las visiones contrapuestas. “Si nos va bien (económicamente), no se hablará”, insisten. En La Plata quieren creer en las proyecciones de Nicolás Dujovne y el equipo económico nacional. Por lejos, la principal preocupación de los bonaerenses -según las encuestas que maneja Vidal- es la economía: el alza de precios, el miedo a perder el empleo y las expectativas.

Las caída de la imagen del Presidente y la gobernadora se detuvo con la estabilización del dólar, más de un mes antes del G20. Hace solo unos meses imaginaban un fin de año con mayor conflictividad social.

Mientras tanto, apuestan a reforzar los factores de identidad de Vidal, ligados a la defensa de los intereses de los bonaerenses. Los $19 mil millones de compensación por el Fondo del Conurbano llegarían en marzo. La Casa Rosada tendrá que cumplir su palabra si quiere seguir siendo competitiva en el principal distrito nacional. El eslogan de “la lucha contra las mafias” la acompañará hasta octubre.

Tras marcar distancia con el Gobierno para “provincializar” su gestión y antes de pasar sus vacaciones en Mar del Plata, la gobernadora ya volvió a defender al Presidente en cada una de sus tres apariciones por semana en medios. Con el calor de la campaña, volverán a coincidir más en actos.

De Cristina Kirchner también aprendieron que las causas judiciales no le restan potencia electoral. No los asustan el regreso de las acusaciones por los aportantes truchos en la campaña de 2017. “La gente vota por el que se siente más cerca”, razonan.

Evaluando las performances de 2015 y 2017 se concentrarán primero en los distritos donde más puedan crecer. Rechazan de plano haber fracasado políticamente en el conurbano, que mantiene con chances presidenciales a Cristina. El mejor argumento son los 30 puntos que consiguió Esteban Bullrich el año pasado en La Matanza.

A pesar de la crisis, en el macrismo bonaerense creen que buena parte de sus chances radican en la primera y tercera sección electoral. Miran de reojo seis municipios para robarle al peronismo: Ituzaingó, San Martín, Avellaneda, Hurlingham y Malvinas Argentinas, adonde competirá un viejo conocido peronista, que en 2015 pretendía enfrentar en una interna a Vidal, se fue con Massa y regresó al macrismo-: el 5 veces intendente Jesús Cariglino.

FUENTE: www.clarin.com