Mala Leche

0
93

Sobre cómo los argentinos empezamos a bajar nuestra calidad alimenticia

Por Tomás Palazzo para Noticias La Insuperable

Ya ni siquiera se trata de que reemplazamos la carne en la parrilla por un pollito (pata y muslo) y una papa envuelta en papel de aluminio a la cual ya ni siquiera le tiramos la cáscara. Cambiemos a puesto en la góndola de los argentinos “mala leche”.

Si uno está desprevenido puede llevarse un sachet de algo llamado “alimento lácteo” los cuales, “supuestamente, suplen a yogures, leches, leches chocolatadas o quesos, pero que no lo son y que en su presentación no advierten claramente a los consumidores que están comprando otra cosa”, tal cual explica Vanesa Ruiz, gerente del Centro de Almaceneros.

Y es que en el país de las vacas, ahora falta (y seguirá faltando) leche. En el sector aseguran que las inundaciones son una de las causas. Las lluvias afectaron principalmente la cuenca de Santa Fe. El problema para conseguir lácteos comenzó en enero y ahora podría continuar hasta mediados del segundo trimestre.

Los dueños de La Serenísima y La Armonía emitieron un comunicado para justificar la situación. La firma reconoce que recibe un 15 por ciento menos de leche respecto del año pasado. Esto implica contar con 400 mil litros menos por día.

¿Qué se supone que está tomando alguien que desayuna un “alimento a base de leche”? “Últimamente empiezan a aparecer en el mercado pseudo leches; se trata de alimentos habilitados por el Código Alimentario Argentino, pero que en lugar de ser 100% leche tienen un porcentaje de leche y otro de agua”. Martín Piña, ingeniero en alimentos, destacó: “Está claro que al diluirse la leche pierde vitaminas, proteínas, calcio y otros nutrientes: esto no la vuelve un alimento peligroso para la salud, pero sí podría decirse que es menos nutritivo”.

Fuente

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here